miércoles, 18 de junio de 2014

¿Para qué la tecnología?



  1. ¿Cuál es el problema que se presenta?
  2. ¿Puede existir una solución a la problemática planteada?
  3. ¿Es la tecnología el problema?
  4. ¿Qué características, destrezas y habilidades tendrán los niños y niñas que educarán?



Las TICs (tecnologías de la información y de la comunicación) son aquellas tecnologías que se necesitan para la gestión y transformación de la información, y muy en particular el uso de computadoras y programas que permiten crear, modificar, almacenar, administrar, proteger y recuperar esa información.


Brecha digital
 Es un  concepto que se usa   para cuantificar la diferencia existente entre sectores que tienen acceso a las herramientas de la información y aquellos que no lo tienen. La brecha digital puede analizarse en distintos contextos, por ejemplo, el económico, social, educacional, etc., y entre diferentes grupos como por ejemplo, entre países, sectores y personas.

Capital cultural
Son todos aquellos gustos, preferencias o aficiones que caracterizan a un grupo humano de otro. Estos elementos crean una marcada diferencia entre ellos y se acentúa con los diferentes niveles de conocimiento que cada uno tiene la posibilidad de adquirir.

¿Existe una relación entre brecha digital y capital cultural?

Actividad en clase
1.       Busca, en Internet. 4 definiciones de los conceptos trabajados en clase
2.       Desarrolla un documento en Word
a)      Inserta una tabla: 9 filas y 3 columnas
b)      En una columna anota el concepto y en la otra anota la definición
concepto
definición
Fuente de información
Brecha digital








Capital cultural









c)       Para dar forma a la tabla usa la barra de herramienta de tabla
3.       Formato de texto en la tabla
a)      Fuente o letra: Comics Sans SM
b)      Tamaño: 12
c)       Tipo: cursiva sólo la fuente de información
d)      Color de letra o fuente: gris oscuro
4.       Trabaja con los contornos de la tabla
concepto
definición
Fuente de información
Brecha digital








Capital cultural